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jueves, 21 de septiembre de 2017

Propiedades medicinales centaurea áspera | diabetes

Propiedades medicinales centaurea áspera





Propiedades medicinales centaurea áspera


Centaurea Aspera
Aperitivo. Hipoglucemiante.
La Centaurea aspera es una planta originaria del Mediterráneo pero común a lo largo de toda Europa. También es común en Norteamérica, principalmente en la costa noreste. Su aspecto es semejante a otras especies del género Centaurea, y si bien sus propiedades suelen ser similares, siempre se recomienda acudir con un experto que pueda asesorar en el tema.
La centaurea aspera posee tallos son angulosos, con una textura rígida aunque por lo general crece de forma rastrera. Posee hojas abundantes con forma lanceolada. Cada rama suele poseer una cabezuela en su punta, ésta asemeja a una pequeña alcachofa con una cubierta espinosa de la cual emergen las flores.
La centaurea es una planta que se adapta con gran facilidad y se le puede encontrar en todo tipo de terrenos siempre y cuando el clima sea húmedo.
La centaurea se distingue por su peculiar flor de color morado o purpura, la cual se suele ver en primavera; aunque en ocasiones la planta florece durante pleno invierno. Esto le da un aspecto aún más peculiar ya que una flor tan atractiva resulta muy vistosa en la temporada más fría del año. El fruto es un aquenio con una envolutra escamosa de tamaño diminuto.
La colecta se suele hacer después de que la planta ha dado sus flores. Se colecta toda la planta, desde la raíz hasta las hojas, por lo que la colecta se puede realizar en otras temporadas del año si no se prescinde de las flores.

Propiedades terapéuticas

La composición de esta planta ha sido poco estudiada, y mucho de sus usos se conocen por tradición. Se sabe que contiene beta-sitosterol, un compuesto que se emplea en algunos padecimientos de la próstata; cabe señalar que el consumo de la centaurea no ha probado tener efectos en los padecimientos de la próstata. Otras sustancias incluyen son lactonas sesquiterpénicas, una sustancia que puede provocar alergias y ser ligeramente tóxica; por ello el uso de esta planta debe ser bajo supervisión de un médico.
El consumo de esta planta estimula el apetito, mejorar la digestión, y ayuda a bajar los niveles de azúcar en la sangre. Cabe señalar que existen mejores hipoglucemiantes (ver aquí).
Los pacientes con diabetes pueden usar esta planta para controlar sus niveles de azúcar, pero su tratamiento no deberá basarse solamente en esta planta y nunca se deberá hacer sin aprobación de un médico especialista.

Modo de uso

  • Infusión. Se prepara con las hojas y tallos de la planta. 30 Gramos de la planta seca son puestos a hervir en1 litro de agua. El sabor suele ser amargo por lo que se recomienda endulzar con edulcorantes (para no consumir azúcar). Su principal uso es como hipoglucemiante.

domingo, 13 de diciembre de 2015

El cirujano que cura la diabetes



El cirujano que cura la diabetes El doctor Carlos Ballesta, sobre la mesa de operaciones del Hospital Inmaculada. / Ramón L. Pérez

El doctor Ballesta es un referente mundial en la aplicación de una técnica laparoscópica que sana la diabetes de tipo 2, la más común

Con más de 3.000 cirugías en sus manos, ha obtenido éxito en el 98% de los casos

Daniel Olivares | GRANADA El doctor Carlos Ballesta, sobre la mesa de operaciones del Hospital Inmaculada.

15 julio 201509:38
 
La diabetes tipo 2 es una de las formas más común de esta enfermedad. Dura toda la vida y su patología principal es que existe un alto nivel de azúcar (glucosa) en la sangre. Las personas que la padecen, más de seis millones en toda España, se ven obligadas a depender de la administración externa de insulina, una hormona que produce el páncreas y que es necesaria para mover el azúcar en la sangre hasta las células. Una vez en las células, queda almacenada y el cuerpo la utiliza como energía.

Cuando alguien padece diabetes tipo 2, los adipocitos, los hepatocitos y las células musculares no responden de manera correcta a dicha insulina. Esto se denomina resistencia a la insulina. Como resultado de esto, el azúcar de la sangre no entra en estas células con el fin de ser almacenado como fuente de energía. Cuando el azúcar no puede entrar en las células, se acumula un nivel alto en la sangre. Es la llamada hiperglucemia.

Por lo general, la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente con el tiempo. La mayoría de las personas con esta enfermedad tienen sobrepeso o son obesas en el momento del diagnóstico. El aumento de la grasa le dificulta al cuerpo el uso de la insulina de la manera correcta. Aunque este problema puede presentarse también en personas delgadas. Esto es más común en los ancianos. Los antecedentes familiares y los genes juegan un papel importante. Un bajo nivel de actividad, una dieta deficiente y el peso corporal excesivo alrededor de la cintura aumentan el riesgo.

«El cáncer te mata, la diabetes te machaca la vida antes de matarte. Es una enfermedad gravísima, que te deja ciego, que te deja sin riñones y que te mata lentamente de infarto de miocardio con amputación de las extremidades», desgrana con serenidad el doctor Carlos Ballesta, director del Centro Laparoscópico Dr. Ballesta, que cuenta con sedes en el Hospital Ruber Internacional de Madrid, en Barcelona y en el Hospital Inmaculada de Granada. Con más de 30 años de experiencia en cirugía general y digestiva, es pionero y referente nacional y mundial en cirugía laparoscópica mínimamente invasiva, técnica que utiliza como primera opción y norma, para proporcionar así un mayor confort y mínimo dolor.

De vuelta a Granada

Inició su trayectoria médica en la Universidad de Granada, donde empleó cinco años para acabar los seis cursos de la carrera de Medicina. No llegó a ejercer aquí, puesto que se trasladó a Barcelona para obtener el grado de licenciatura en 1974 y allí empezó a dar forma a un currículum que le ha convertido en uno de los más reconocidos especialistas en cirugía digestiva y laparoscópica, hasta el punto de que su centro posee la distinción excelencia de la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad (IFSO).

«Vimos que a aquellos pacientes a los que les curábamos la obesidad haciéndole un 'by-pass' gástrico se les curaba la diabetes también y entonces dijimos que por qué los centros que están operando a personas que no tienen este problema no operan a diabéticos que no sean obesos», explica el galeno. Aquello fue en 2010. Bajo unos controles estrictos probaron a operar a personas sin obesidad pero con diabetes tipo 2. «Operamos a más 300 pacientes y vimos que se curaba. Hicimos un protocolo especial para ellos, tenían que tener reserva pancreática y no tenían que tener anticuerpos. Es decir, la diabetes tipo 2, la más común, la que afecta al 90% de la población que padece esta enfermedad. Vistos los resultados, en el 98% de los casos se curaba. Actualmente dividimos la cirugía de la diabetes en tres grupos: pacientes con obesidad y diabetes, pacientes que les sobran unos kilos y tienen diabetes, lo que se llama diabesidad, y pacientes que son diabéticos tipo 2. Gente que está con 80 unidades de insulina, a los quince días no la necesita, y gente que se están quedando ciega, regresa a su visión normal», detalla el doctor Ballesta, quien hace tres años decidió aventurarse a retornar con su técnica a Granada, donde estudió y donde posee una vivienda, y hoy día atiende y opera en su centro a pacientes de toda Andalucía, de otras regiones como Murcia o Castilla-La Mancha, y hasta a personas llegadas desde países como Estados Unidos, Emiratos Árabes, Rusia, Italia, Gran Bretaña, Catar o Arabia Saudí.

«El 46% de nuestros pacientes en la actualidad son extranjeros», asevera Ballesta, quien desde 1987 ha realizado junto a su equipo médico unas 40.000 cirugías por laparoscopia, 3.000 de las cuales han sido por obesidad y diabetes (cirugía metabólica, en el argot médico). Por ahora, esta técnica solo se están aplicando en la sanidad privada, pero Ballesta cree que, con el tiempo, se incorporará a la sanidad pública. «Es cuestión de invertir en los medios necesarios y de entrenar equipos. Esta técnica necesita mucho entrenamiento». Lo dice un experto que ha formado a numerosos cirujanos españoles y extranjeros, que es 'Doctor Honoris Causa' por varias universidades del mundo y toda una eminencia mundial en la especialidad de cirugía digestiva.



El cirujano que cura la diabetes